¡Vince, hazme tuya!
¡Poséeme salvajemente, Vince!
¡Vince, este niño es tuyo!
¡Señor Neil, nos debe 50000$ del minibar!
…
¡Callad, bitches!
Hola, soy Vince Neil, quizás me recuerden de otras galas como Concurso Anual de Comedores de Perritos Calientes de Pasadena 2006, Miss Camiseta Mojada Alburquerque 1998, Salvemos el Porno Ochentero, para VH1 3, o Silicona Contra Amor Propio: Coloquios. 2011 ha sido un año frenético en el Vince-O-Rama. Muchos no se tomaron en serio mi último trabajo en solitario, Tattoos & Tequila, con la friolera de dos temas originales no escritos por mí, pero, suck on that, ya ha sido multiplatino en Albania y en varios países de Asia Central. Además, aprovecho con permiso de Perry este momento para hacerme un poco de publicidad, y es que, tomad aire, he iniciado mi propia compañía aérea de limutaxis. Cuando metas mano a nuestras azafatas no sabrás si estás tocando sus labios o el cuero del asiento. El negocio, no os voy a engañar, va como la seda, y ya tenemos dos aeroplanos de fabricación norcoreana. Por desgracia también he pasado malos momentos. Primero tuve que pasar un par de semanas en prisión por un asuntillo de conducir borracho por Las Vegas. Y digo yo, ¿para qué están Las Vegas si no es para conducir borracho? ¿Para qué hay carreteras de tres y cuatro carriles? ¿Acaso les he dado algún motivo para desconfiar de mí? Oh, mi dulce cú… pero no termina ahí mi mal karma. Hacienda me acusó de deberles un millón de dólares de mi mansión en Las Vegas. Que digo yo, ¿acaso hay alguien plenamente solvente en Las Vegas? ¿No saben que lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas? No os preocupéis, queridos. Es culpa de mis agentes. Sin embargo, lo peor ha sido… mi crisis con Casandra. También en Las Vegas. Es algo que me atormenta… yo… tomé demasiados Biofrutas, la vi con Heather Lockhart, a la que confundí con Bret Michaels… en el jarl digo hall del hotel… ¡No me reconozco en ese hombre! No sé en qué estaba pensando. Sí, denuncié a Casandra por agresión. Y dije a mis abogados que me había provocado una hemorragia. Pero eso es producto del pasado. Casandra y yo hemos vuelto a retozar como siempre, y aquí estoy, rehabilitado de amor. Presentar por tercer año esta gala me provoca más emoción que aquella vez en la que gané un ticket descuento en sobres de katchup. ¡Tres años! ¡Es la relación adulta más larga que he tenido nunca! Yo por Perry si hace falta tomo fibra. Y aquí estoy. En Reno. También Nevada. Es lo que tiene la condicional. 2011 ha sido un año lleno de… mierda, no os voy a engañar, pero entre la mediocridad y el hecho de que Steel Panther intentan hacer canciones serias, traicionando mi puterismo y provocando mi repudia, a los que dejo en manos de Nikki, sin más dilatación llega la hora de presentar el…
Disco que destila putoamismo setentero y estilo facker del año y por tanto Disco baby, baby, baby del año para The Black Keys por El Camino. Sabía de su existencia desde Attack & Release pero no me convencieron mucho. Me parecían un cruce entre Wolfmother y los White Stripes. Más o menos. Cosa que por otra parte estaría de puta madre, pero no puedo estar en todas partes. Me pasó con ellos lo que les pasa a las mujeres conmigo, que se quedan en la mala primera impresión. Craso error. El mío con ellos, no el de ellas conmigo. Qué clase tienen los Black Keys, qué estilazo, qué ritmo, qué bien lo hacen. Lo que me convenció para ponerme a fuego con ellos fue leer comentarios diciendo que no eran para tanto en plan “No sé qué les ven“. Esto despertó mis sentidos arácnidos. El true rocker viejuno random, mi enemigo natural, se había metido con ellos. Tenía que saber el motivo. Ahora lo sé. Que The Black Keys son lo más facker del momento. Tienen los riffs, tienen el funk, tienen el ritmo, tienen las letras, tienen el sonido y tienen la voz. Tienen el putoamismo, dammit. Tienen hasta tonos disco setenteros. Dame un falsete de Mick Jagger y conquistaré América. Y, a veces, esa producción modernilla que no me gusta, pero les perdono. Brothers tenía temazos por doquier -Next Girl, Tighten Up, She’s Long Gone, The Go Getter, Howlin’ For You… ¿Sigo?- pero es que con El Camino han cogido lo mejor de su anterior trabajo y lo han dejado en once canciones que encajan que es una locura. No puedes evitar preguntarte si no habría sido mejor idea esperar y, ya que han sacado dos álbumes en cosa de doce meses, haber juntado lo mejor de ambos y sacar lo que habría sido uno de esos discos bomba que salen cada lustro, pero el resultado es igualmente soberbio. Quitando Dead and Gone y Nova Baby, a las que les sobra el sonidillo “bonito” que tienen tantos discos y que a estos tíos no les pega, las otras es que son demenciales. Este disco es lo más adictivo que ha salido en bastante tiempo. Lonely Boy tiene el riff en cascada zeppeliniano y la lengua de serpiente stone, y por Facebook he visto las comparaciones entre el desarrollo de Little Black Submarines con Stairway to Heaven, y, qué cojones, benditas comparaciones odiosas. De todas formas las que más me gustan son las que tienen el puntazo negro, bien en Gold on the Ceiling de blues empolvado y retorcido -Aquí sí que se ve la sombra de Jack White… pero, una vez más, benditas comparaciones odiosas-, bien con esos falsetes disco de Sister. Todas son irresistibles, pero es que lo de Sister ya es regodeo. Hay que mezclar y hacer cocktails. Stop Stop es popera hasta el final pero tiene un muro no-sónico de eco espacial envasado al vacío desde algún garage con tecnología punta que es, sí, irresistible, como el riff de Mind Eraser. Y, hablando de riffs, mi canción favorita, Money Maker, mitad You Really Got Me, mitad All Day and All of the Night. Casi cincuenta años esperando a que alguien hiciese esta canción.
Disco del año que, en un futuro postapocalíptico en el que nos invaden bandas de folk moñas de efectos narcóticos, nos recuerdan que hay una cosa llamada melodía para The Decemberists por The King is Dead. Este disco salió a principios de 2011 y me encantó, pero he tenido que recuperarlo ahora para ver si entraba en los Megamelómanos Awards porque… A ver… por dónde empiezo… ¿No estáis hartos de esta moda de indie folk pijo? ¿Desde cuándo es cool escuchar a The Band? Como dijo Liam cuando le preguntaron por Mumford & Sons, parecen unos jodidos amish. Se ha llenado todo de tíos con barba de varios días y camisas de leñador que van de intelectuales, y todos hacen la misma canción. Que en el hard rock pasa lo mismo, pero al menos unos Steel Panther no tienen pretensiones trascendentales como estos moñas. En mi universidad hay un grupo de estos. Son un coñazo. Claro, si dices algo es que no tienes sensibilidad musical. Que yo les entiendo. En el país de los ciegos el tuerto es el rey y ante la mediocridad general nadie criticaría a un grupo que graba un video en un descampado con sus camisas a cuadros -¡Yo llevaba leñadoras antes que vosotros! ¡El hipster soy yo!- y la guitarra. A las tías esas cosas les encantan. La diferencia entre ellos y la tuna es que al menos ellos componen, pero quitando eso, tampoco hay mucha diferencia, porque lo que hacen es más viejo que el típico señor que tiene cincuenta años y sigue en la tuna cantando en la Plaza Mayor de Salamanca Clavelitos. No es que sean malos en sí, lo que pasa es que hay miles de grupos que son exactamente iguales. Ni mejores ni peores, iguales. Y eso es muy deprimente. Por eso un disco como el de The Decemberists es una preciosidad que te reconcilia con este tipo de música. Bueno, luego está el hecho de que unos son unos músicos fabulosos que han mamado esto desde críos allá en el Oeste americano de las películas y los otros son unos niños bien… como yo. Pero al menos yo soy Godlike. La propuesta de The Decemberists tiene algún momento flojo. El ritmo de diligencia de Calamity Song me parece trilladísimo, y June Hymn suena tanto a los Jayhawks -Que a su vez suenan a otros tantos- que pierde bastante la gracia, pero, ouch, Don’t Carry It All, Rise To Me, Rox In The Box o This Is Why We Fight son parte del museo de la música americana, Dear Avery es de nivel Gram Parsons y Down By The Water y All Arise! parecen hechas para subrayar la definición de lo que se supone que es el indie folk. Al menos el que merece la pena.
Disco que me hace salir al balcón en calzoncillos y gritar al universo “¡Miradme, soy moderno!” del año para Kasabian por Velociraptor!. Les debía una disculpa a Kasabian después de tantos años. Les conocí porque Club Foot venía en un FIFA de mediados de los 2000′, y me pareció un temazo. Y no le di más vueltas. Al año siguiente sacaron su segundo disco y recuerdo estar viendo la MTV a finales de aquel verano de 2006 y flipar con el videoclip de Empire. Yo es que a Kasabian siempre les he tenido como un grupo de dos o tres temazos por disco y ya está, a esperar al siguiente. En 2009 publicaron su tercer trabajo, The West Rider Pauper Lunatic, que es un jodido discazo que tiene un par de hits como Underdog y Fire que son épicos, pero no, con ese rollo electrónico que se han traído siempre no me convencía escuchar un disco entero. Además, tenían esa cosa que es como las minorías étnicas o las clases bajas, que sí, están ahí, pero… c’mon! Sí, estoy hablando de los temas instrumentales. Cosa que gracias a Taringa soluciono al bajarme los singles y tunear los discos o dejarlos en las diez mejores canciones. Porque no, un disco no tiene quince o dieciséis canciones, tiene diez. Bueno, con The West Rider Pauper Lunatic sólo sobra Swarfiga, el experimento instrumental random, las otras once son redondas. Pues bien, así estaba yo hasta que con Velociraptor! me animé, y me descubro ante Sergio Pizzorno. Este tío es el puto amo. La prensa -Me refiero a la inglesa, aquí todo lo posterior a septiembre de 1991 no existe-, sobre todo Rolling Stone, NME no cuenta porque debería llamarse New Musical Hype, no les tiene mucho cariño, pero ante Velociraptor! se han tenido que bajar todos los pantalones. Como suele pasar, el mejor disco es precisamente el que no tiene el par de hits. Es perfecto, pero no tiene el single. Salvando ese detalle, joder, sólo por la psicodélica y ácida La Fee Verte... “I see lucy in the sky telling me i’m high” es de las frases del año. Claro que para viajes ácidos, Acid Turkish Bath (Shelter From the Storm). Velociraptor! y Switchblade Smiles para un tipo como yo son demasiado cercanas a la música electrónica, dentro de que son tremendas, en especial la segunda, que en directo arrasa -Y Days Are Forgotten, que para mí es el hit más hit del disco… y Re-wired… no, si al final sí que tiene sus singles… qué disco, cojones-, quedan en segundo plano porque Pizzorno ha crecido como compositor y ha creado unas melodías de un buen gusto y una suavidad de las que no se ven, empezando por el bolero de Let’s Roll Just Like We Used To hasta la lisérgica Neon Noon destacando Goodbye Kiss y Man Of Simple Pleasures. Me encanta esa canción. De lo mejor del año y lo mejor de Kasabian. Para que luego digan que soy un viejuno sónico.
Disco de hard rock putero del año, Medalla Viagra al mérito putero y Premio honorífico a la constancia putera del año para Whitesnake por Foreverrrrmoorrrrrrr, es decir, Forevermore. Hijos míos, ¿de verdad pensabais que no iba a darle un galardón al más glande y de paso al señor que brota de ese pene? David Coverdale es el hombre, bitches, y para él va el galardón más cotizado del año, el del disco más guarro, cerdo y cachondo del año. Ha tenido contrincantes, pero, shit, es un disco de Whitesnake. Sobran las sexplicaciones. Porque, como bien sabéis, no es lo mismo hacer un disco de hard rock que hacer un disco de hard rock putero. Lo primero está bien, pero pasarte cuarenta años hablando de jamonas y encontrar siempre nuevos matices está sólo al alcance de los elegidos, y de entre todos ellos, ahí está David con su Whiteanaconda. Esperaba mucho de nuestro querido Sebastian Bach, pero no ha podido hacer lo que hizo con Angel Down. El resto, actores secundarios. Las letras de Forevermore son apoteósicas y te llevan a las más altas cotas de vergüenza ajena, aunque en lo musical no haya mucho que rascar. Y es que los del revival escandinavo glam metalero como Reckless Love nos alegran los días oscuros con esos videoclips tan sexplícitos, pero no tienen trascendencia. Se quedan en masturbarse viendo una película porno. Que vale, estás una hora larga ahí, dándole, pero ya está. Las libidinosas húngaras no salen de la pantalla. Pero con David Coverdale, salen. Y te enseñan what it means to lose control, pues, como dice David en Steal Your Heart Away, es decir, en la primera canción del disco, tras los doscientos riffs de guitarra superpuestos y antes del megasolo felamástiles, “So come on, baby, take me by the hand We got a first class ticket to the promised land I want some love and I want it now! And I’m going to take it any old how!“. La aterradora ausencia de la palabra “baby” en alguna canción como Easier Said Than Done se compensa al ser ésta ese medio tiempo de gentleman torturado, de crooner fálico, de, en definitiva, macho, sin cuya existencia un disco de Whitesnake no tendría sentido. David se pone acústico y nos deja su Maggie May en One of These Days y desata la épica de semental sensible en Forevermore, pero que no te engañe, es David Coverdale, baby, metalizado, ochentero, sobreproducido, maldita sea, ¡Cock rocker! Love and Treat Me Right, Love Will Set You Free, Tell Me How… Dogs in the Street… “So come on, girl, this gun’s for hire Fully loaded just for you And we howl, like dogs in the street!“… ¡¿Alguien puede superar eso?! David Coverdale las moja tanto que sus fans deberían poder pegar sellos con el co… ¡Ño te resistas a David!
Disco cuya existencia es la prueba empírica de que el hard rock tiene que sonar así, con sombra de ojos pero sin más maquillaje, del año para Michael Monroe por Sensory Overdrive. Tengo un problema con la inmensa mayoría de discos de hard rock actuales. Asumiendo el hecho de que este año ha sido bastante flojo en líneas generales, si te pones a revisar los discos más destacados dentro de este estilo en los últimos meses, ves que, la verdad, el panorama aburre por la falta de “algo”. Me hice una lista según los iba escuchando a lo largo del año. Pues bien, el único disco al que he vuelto desde enero de 2011 es el de Michael Monroe y compañía. El de Black Stone Cherry prometía mucho con ese single tan bestia, pero tiene ese rollo de rock mainstream moderno con el tono nu metal que no… me estoy haciendo viejo demasiado rápido. Son discos que están bien, pero que son de usar y tirar. No se dan cuenta de que si basas tu propuesta en sonar “novedoso” lo que consigues es que dentro de cinco años vas a sonar desfasadísimo. Es lo que pasa con tantos discos de los 80′. Algunos no aprenden. El caso más sangrante es el de The Answer, que han sobreproducido horrorosamente un disco que de no ser por ese sonido sería estupendo, con temazos como Trouble o Vida (I Want You). No se dan cuenta de que van a vender lo mismo y que intentando sonar “mainstream” -¿Todavía existe el mainstream?- se cargan el encanto porque no son un grupo hecho para eso. Y luego están en el extremo opuesto los que quieren sonar “sucios” y terminan con un zumbido de fondo medio stoner como Graveyard y Rival Sons. Grandes discos de hard rock, pero que no me gusta cómo suenan. Saturan. Pero siempre nos quedará Michael Monroe. ¿Ha hecho algo mal este hombre en su extensa carrera? ¿Puedes encontrarte a un tío más coherente y trabajador en el hard rock? Imposible. Las expectativas en torno a este disco estaban disparadas. No era un disco más de Michael Monroe sino que contaba con tíos como Ginger, Sami Yaffa o Steve Conte, así que el resultado tenía que ser épico. El sentir general la primera vez que escuché el disco, y creo que nos pasó a casi todos, fue un poco decepcionante, más que nada porque uno se esperaba el disco de la década… pero, joder, luego escuchas Modern Day Miracle, una especie Aerosmith de los 70′ con Alice Cooper cantando el estribillo, ese tremendo single que es ’78, y el batallón de trallazos adictivos hasta lo delirante como Bombs Away, Trick of the Wrist o Debauchery As a Fine Art, que se definen por sí solas y merece la pena, y mucho. Cuidemos a estos tíos.
Disco que te hace sentir en mitad del Mid West aunque estés en Albacete del año y, ya que estamos, descubrimiento personal del año para John Hiatt por Dirty Jeans and Mudslide Hymns. Bueno, no es que no supiese quién era John Hiatt, ya había visto cosas por ahí, no tengo vida social, pero, joder, tonteando con Spotify escuché Slow Turning, que es su disco más famoso, o al menos el que más me sonaba -Aprovecho desde aquí para que alguien me recomiende cosas de este señor, qué tengo que escuchar, por dónde seguir, esas cosas- y el mejor valorado, según Wikipedia, y me gustó tanto que al verlo por Amazon a un precio muy resultón me lo pillé, y le di un montón de vueltas. Entonces, milagrosamente, salió este disco y tenía que escucharlo como fuese. Gracias a blogs como el de Tsi-Na-Pah escuché el single, Damn This Town, y a los pocos segundos ya estaba noqueado. Me gustaría decir lo mismo con, por ejemplo, Steve Earle, pero voy a mi ritmo. De verdad que no entiendo cómo tanta gente dio el coñazo con el nuevo de Gregg Allman y este disco ha pasado bastante desapercibido, cuando en mi bajo ningún concepto modesta opinión el de John Hiatt se lo come. Y no penséis que he desarrollado algún tipo de manía persecutoria hacia el señor Allman, pero seamos serios, este disco es enorme y el otro es un disco de versiones. Soy un tipo bastante ansioso a la hora de escuchar una novedad, pero hice el esfuerzo de ir canción por canción para ir pillándolo, que es como deben hacerse estas cosas, sobre todo con la manera que tiene de empezar este viejo cabrón, pero la canción que hace a este disco tan grande viene pasada la mitad del disco: Hold On For Your Love es acojonante. De esas canciones que te dejan noqueado y terminas escuchando en bucle. Qué voz tiene el jodido John Hiatt, qué cojones estaba haciendo todo este tiempo sin ponerme en serio con él, qué sonido más seco y duro, es la banda sonora de un Western pero de los de los oscuros, de los buenos. “Burn down the cabin and put out the stars Tear up the fields and leave everything scarred I’ve been here before but I don’t know this place I’ve been here with you but I can’t see your face And I know I Yes I know I Gotta hold on Hold on for your love“. Bestial. Y esa guitarra… qué manera de aullar, se deja los dedos tanto como la garganta. Soul, soul everywhere. ¡Y sólo es una canción! Un disco que empieza con un outlaw avinagrado maldiciendo “They killed my brother in a poker game Damn this town, I’m leavin’ Daddy stayed drunk and he died insane Damn this town, I’m leavin’” es carne de este blog.
Disco que demuestra la existencia de un ente divino por el que dar gracias a Krishna a todas horas del año para The Jayhawks por Mockingbird Time. Lo bueno que tenía este disco era que desde que se confirmó que iba a salir un nuevo disco de los Jayhawks con la formación original -Que esto no os haga un lío, los discos sin Mark Olson son también geniales- uno no estaba nervioso ni en tensión esperando a que se filtrase por internet porque ya sabías que iba a ser tan bueno que llegaría cuando tuviese que llegar, sin prisas. El disco que sacaron hace un par de años Mark Olson y Gary Louris era realmente especial, pero era demasiado, cómo decirlo, “intimista” -Aquí se ve también, ahí está Pouring Rain At Dawn-, no tenía esa vitalidad que tenían cuando se presentaban como los Jayhawks. La única duda que tenía era ésa, el si sonarían como antes o si la cosa sería más incluso más “delicada”. Y no, por suerte lo retoman donde lo dejaron. No hay que hablar de milagro porque son quienes son y que el disco sea tan maravilloso no es ninguna sorpresa. De hecho estaba tan tranquilo que ni pensaba que fuese a filtrarse tan pronto y me lo encontré de casualidad en el blog de Il Cavaliere. No pensaba escucharlo hasta que saliese, pero es que… ¡se filtro con dos meses de adelanto! El cómo me tuvo bastante intrigado. El caso es que desde el primer momento te reencuentras con ese grupo que hizo dos de los mejores discos de los 90′. Más mayores, pero igual de dulces y celestiales y maravillosos que siempre. Son los Byrds con Simon y Garfunkel, no se me ocurre una manera mejor de describirles a alguien que no los ha escuchado nunca. Son doce canciones y las doce son igual de buenas, cada una tiene personalidad propia pero podrían pasar por una sola canción, fluyen todas maravillosamente y todas tienen detalles exquisitos. No es de esos discos en los que identificas un single a la primera y tres o cuatro temas de relleno, aquí no hay de eso. La primera canción que escuchamos fue She Walks In So Many Ways, y todos nos regocijamos. Qué preciosidad de canción. Es perfecta, son dos minutos y medio tan dulces y tan perfectos que es difícil de creer lo que estás escuchando, de no preguntarte cómo era posible que esa melodía no existiese ya. Y así, todas las demás. Es un disco tan redondo que no tiene sentido ponerse a resaltar canciones sueltas. Personalmente, las que más me gustaron cuando lo escuché fueron Hey Mr. Man -Es como Ten Little Kids del Tomorrow the Green Grass, qué manera de cerrar un disco-, Tiny Arrows, Mockingbird Time, Black Eyed Susan… yo qué sé. Sólo se puede escuchar entero y en orden, no hay otra manera, tan bueno es. Para todo lo demás, Rock N’Rodri. También hay gente que ha criticado este disco, pero, qué queréis que os diga, no sé qué cojones estaban esperando.
Disco “viejunos al poder” del año para Led Purple, perdón, Deep Zeppelin, osea, Black Country Communion por Black Country Communion 2. Estas historias de los supergrupos suelen salir mal, y esto al principio olía raro. Cuando surgió este proyecto se hicieron similitudes con la existencia de Chickenfoot. Que Sammy Hagar montase un grupo con Michael Anthony era algo lógico, y que se les juntasen Satriani y Chad Smith también, a fin de cuentas son todos músicos de más o menos la misma edad y compartían muchas influencias, gustos y demás. Pues bien, lo de Black Country Communion no era normal. Si hace unos años dicen que Glenn Hughes va a montar un grupo con Joe Bonamassa el personal se habría quedado muy extrañado. A Derek Sherinian no se le conocía mucho y Jason Bonham es el hijo de quien es y es un gran batería… pero quedaba raro. Así que cuando sacaron el pedazo de disco que sacaron el año pasado, el personal se quedó flipando. Fue de lo mejor de 2010. Song Of Yesterday era un temón, casi nueve minutos de blues rock apasionantes que hicieron de ella una de las favoritas de todos. No era Stargazer ni Stairway to Heaven ni Kashmir, pero ya me entendéis. Ya no se hacen canciones así. Pero es que el resto era tremendo. No sé ni las veces que escuché Sista Jane. Qué temazo, qué estribillo, qué gancho… y qué voz. Total, que todo el mundo quedó muy gratamente sorprendido. Lo que no era fácil de imaginar era que en un año escaso iban a volver a sacar disco y que se lo iban a tomar tan en serio, en especial un señor como Glenn Hughes que a sus sesenta años es una leyenda viva y no tiene nada que demostrar a nadie. Pero no, se lo han tomado muy en serio y este disco es la prueba. Quizás no es tan bueno como el primero que sacaron, pero es tremendo. No es más que una mezcla entre Led Zeppelin, Deep Purple y los gustos personales de Hughes y Bonamassa, pero es bestial. Todos lo hacen muy bien, y la voz de Glenn en por ejemplo An Ordinary Son -Un tema genial, con protagonismo para todos- es brutal. Tienes guiños folkies en The Battle For Hadrian’s Wall hasta que entra Jason haciendo lo mismo que hizo su padre hace justo cuarenta años. Y es que hasta el título de la canción os debería recordar a qué canción se parece. Eso sí, la estrella es Glenn Hughes. Sabéis que idolatro a este hombre y escucharle en Save Me y Cold, por decir dos que me gustan especialmente, es una pasada. Sencillamente, uno de los mejores cantantes que ha dado el rock. Y luego está Man in the Middle, que es el single y la más adictiva y que he escuchado mil veces ya. Disfrutad de la tercera juventud de Glenn Hughes.
Disco “Esto a alguno le ha tenido que doler” del año: Foo Fighters por Wasting Light. Cuando salió este disco pensé que qué bien, otro disco de los Foo Fighters. De hecho me habría gustado ir a verles a Madrid pero no pudo ser. Demasiado para mi presupuesto. Luego vi que no habían usado pantallas por lo que en un Palacio de los Deportes con 20.000 personas no habría visto una mierda, así que no me arrepiento gran cosa. Yo vivía ingenuo hasta que salió este disco, pensando que Dave Grohl es un tío que le caía bien a todo el mundo. Luego conocí a los compadres de Appetite for Prostitution y descubrí que Dave se había estado zumbando a Courtney Love, algo que, si es cierto, demuestra que Dave no tiene estómago. Pero quitando eso, no sabía de la inquina que le tiene el sector viejuno a este hombre y a su grupo. He escuchado todos los discos de los Foo Fighters, incluyendo algunas de sus brutales caras B, como esa acojonante versión de Baker Street que podría haber salido como single perfectamente, y siempre me han parecido un buen grupo, con singles muy buenos, grandes videoclips que aumentaban esa sensación de buenrollismo cósmico que tiene uno cuando se pone un disco suyo y al escuchar este disco la verdad es que superó mis expectativas. Es un trabajo realmente bueno. Entonces vi en otros blogs las burradas que soltaban los de siempre, unos tratándoles como si fuesen lo peor de lo peor y otros comentando sorprendidos que, fíjate, lo habían escuchado y estaba bastante bien. ¿Qué cojones pensábais que eran Foo Fighters? ¿Bachata? ¿Salsa? ¿Flamenco fusión? ¿Estamos tontos? Una vez más, la manía persecutoria hacia todo grupo que tenga éxito comercial. Con el agravante de que gusta a gente de menos de treinta años. Así mismo me sorprendió el pasteleo y peloteo hacia el disco de los grandes medios como Rolling Stone, que les calificaba en su edición española como “salvadores del rock” y decía que su concierto de Madrid había sido el concierto del siglo. Y yo, como siempre, no estoy del lado de nadie y me quedo solo. Los Foo Fighters no son ni más ni menos -Que no es poco- que un gran grupo de rock, y aquí lo demuestran. Salvo White Limo, que es casi thrash metal y la verdad es que a este delicado servidor no le convence, es un disco redondo, lleno de singles en potencia y siendo probablemente el trabajo más redondo de Dave Grohl. Clásicos como Everlong, Learn To Fly o My Hero tienen aquí a sus sucesores gracias a temazos de melodías sublimes como These Days, I Should Have Known -Ésta va a dejar en calzoncillos a unos cuantos-, Arlandria -Mi favorita-, Dear Rosemary, Walk -Single radiofónico marca Foo Fighters- o Rope. No les subestimes para compensar los halagos; esto merece la pena.
Disco “Zas en toda la boca!” del año: Beady Eye por Different Gear, Still Speeding. Bien, vale que para mí Liam es el más guapo, el que mejor viste, el que mejor canta y el que hace lo que yo haría si fuese él, pero qué voy a decir si el disco no podía haber salido mejor. La gente seria se queda con el disco de Noel y es a él al que le dan premios y sale en las listas de lo mejor del año, pero… Que no es por convertir esto en una competición. Noel ha ido madurando a lo largo de los quince años de Oasis y estos dos en solitario. Es algo que hemos visto en cada disco, en cada entrevista y en cada concierto durante todo este tiempo. Y Liam… siempre ha sido Liam. Y más allá de su anecdotario particular, en lo musical, eso es ser the last of a kind, porque ha sacado el disco que Noel no le dejaba sacar. Colaba alguna canción suya en cada disco, pero Noel hacía el resto. Ahora, sin él, tanto Liam como Andy Bell y Gem Archer –Que ya que estamos, recomiendo los discos de Bell con Ride y sobre todo el disco de Gem en Heavy Stereo, allá por los 90’, antes de unirse a Oasis- pueden hacer lo que quieran, y eso es un disco de rock que se basa en el sonido Definitely Maybe con el extra de la producción brillante de Steve Lillywhite, un tío que empezó con Johnny Thunders y U2 y que sabía cómo tiene que sonar Liam. Para mi regocijo. Cantar Beatles and Stones en 2011 –“I’m gonna stand the test of time Like Beatles and Stones”- en pleno sonido tormenta de los Who My Generation es un acto suicida maravilloso, como todo el disco. Es chulesco, es prepotente, es retro, es putoamístico, es Godlike, es el disco que más he escuchado este año. Salvo Kill For A Dream y The Morning Son, demasiado noelianas y demasiado ambiciosas como dejarlas como caras B –Claro que, como siempre, las B-Sides son excelentes, en especial Two Of A Kind y In the Bubble With A Bullet, con Andy Bell dando pellizcos de slide guitar mezclando southern y folk sesentero-, que a mí me sobran, y es que preferiría dejarlas fuera para meter Man Of Misery, el manifiesto de Liam sobre ser Liam Gallagher, el disco de Beady Eye es perfecto. Four Letter Word es la Rock ‘N’ Roll Star de los 2000’ y de paso la canción con más mala hostia del año –“It’s gonna be tough The more you have The more you can loose I don’t know what it is I’m feeling A four letter word really get’s my meaning Nothing ever lasts forever”, que se de por aludido el que tenga que hacerlo-; Millionaire ha dejado con el culo torcido a unos cuantos; The Roller es escandalosamente Lennon, pero es que Liam es el único que suena escandalosamente Lennon, él puede y los demás no; Wind Up Dream vuelve al glam y mezcla a T. Rex con los Faces con Liam soltando un “Wow!” como no soltaba desde Cigarettes & Alcohol; Bring the Light descarrila y desfasa y en un sitio como La Riviera fue épica; For Anyone es una de las melodías del año que firmarían Louris y Olson; Standing on the Edge of the Noise y Three Ring Circus son sencillamente mortales por los riffs, los estribillos y el cabrón de Liam y para colmo están Wigwam y The Beat Goes On, y ahí sí son Beatles; lo jodido es sonar como los Beatles, y los Gallagher han hecho de eso un arte. ¡Pero son mucho más! Un disco que no tiene nada que envidiar a la discografía de Oasis. Antes sordo que sin Liam.
Disco “Alguien voló sobre el nido del cuervo” y “En ocasiones veo cuervos” del año: Zach Williams and the Reformation por A Southern Offering. Bueno, igual he sido un poco cruel al ponerle nombre al galardón, pero… no, la verdad es que no, es que hay veces que no sabes si están versionando a los Black Crowes. Los cuales a su veces han sido lo más revival que ha parido madre. Cosa que a mí no me importa. Pero, seamos claros, en los últimos años estamos recogiendo la hornada de grupos creados por insipiración de los hermanos Robinson, y eso parece agradar a todo el mundo. En parte yo me incluyo porque me encanta este tipo de rock “de raíces” o sureño -¡Un saludo a los que piensan que “rock sureño” es country!- pero al mismo tiempo he de reconocer que puede cansar un poco y que quizás la escena se esté saturando demasiado con grupos del mismo corte. En todo caso siempre va a salir alguien que termine por destacar, y esos son Zach Williams and The Reformation. Su debut se llevó el premio a grupo revelación de 2009 y con su segundo trabajo se consolidan entre lo mejor del rock americano. Eso sí, os advierto. No compréis este disco. Es un robo. Yo tenía el primero porque cuando colaboraba con la revista me lo mandaron y me gustó tanto que cuando me enteré de que acababan de sacar su continuación en lugar de bajármelo hice una buena acción y lo compré en su tienda. Bien, recibí una funda de cartón miserable. Tíos, ya sé que no tenéis medios, pero así no se combate la piratería. Eso sí, en lo musical, este disco es impecable. Y para ser justos, es menos cuervesco que el primero -Aunque en Mason Jar parece que te va a salir Chris Robinson en cualquier momento-, ampliando registros, por lo que la cosa va desde baladas para outlaws a lo Lynyrd Skynyrd -Picture Perfect y Motels and Highways-, un rollo ZZ Top en The Fix que es irresistible, piezas de la entidad de PO Box and a Postcard o Fool’s Moon que ya querría un Bob Seger y concesiones a un rock más comercial lindando con el hard rock gracias a Gravy Train o Wishing Well pero manteniendo todo lo bueno que tienen. Todo ello potenciado por una de las mejores parejas de guitarras solistas del momento, Robby Rigsbee y Barry Fowler con Josh Copland haciendo de tercera guitarra en el disco. Vamos, un festín. Que ningún amante del rock clásico americano se pierda este disco porque es un canon instantáneo.
Disco “old fart detector” del año: Arctic Monkeys por Suck It and See. La de tonterías que he tenido que leer sobre este disco y el grupo de Alex Turner. He llegado a leer que “apestan“, que qué habría visto Josh Homme en ellos o que es un grupo para jóvenes, que cuando uno llega a cierta edad ya no los escucha. Este último punto me provoca un ataque de risa histérica cuando viene de gente que luego escucha a Poison a sus “cuarentaytantos” y que sigue llevando una camiseta de Led Zeppelin original. Original no de original de oficial, original de que en efecto data de los 70′. Arctic Monkeys cumplen dos pecados capitales para el rockero trasnochado. Primero, son ingleses. Segundo, no hacen hard rock con influencias zeppelinescas sino que Alex Turner pasa por una reencarnación de Ray Davies. Y como todos sabemos, si tienes un grupo de hard rock, ya no te digo si haces hard rock ochentero revival, en la blogosfera te mirarán bien y dirán eso de que prometes. Si no, baby, estás jodido. Por suerte hay vida más allá de los blogs viejunos y el resto del género humano con interés por el rock sabe olisquear las huellas dejadas por Londres hasta llegar a esta maravilla. El debut de los Monkeys ya lo comentamos. Ese disco es la bomba. El segundo salió al año siguiente y seguía la misma senda. Corrían el riesgo de que la fórmula se agotase. Y entonces Alex Turner hizo la de Damon Albarn, sólo que a Arctic Monkeys ese proceso evolutivo les sentó mejor que a los Blur de aquel disco homónimo. Su tercera obra, Humbug, fue un experimento extraño, un disco que era como mandar a los Kinks a tocar canciones de Kyuss. Además, Turner empezó a hacer cosas en solitario y uno podría temer lo peor, pero no, con Suck It and See lo han bordado. La primera vez que lo escuché me quedó una sensación extraña porque no esperaba aquel aire tan retro y ese cambio en la manera de cantar de Alex Turner; la primera vez que escuché She’s Thunderstorms me sorprendí, pero para la décima escucha me di cuenta de que me había enganchado por completo, que Alex Turner había unido lo mejor de la movida brit, con la espectacular Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Moved Your Chair -Ese videoclip con Turner imitando a Liam Gallagher con la parka, las gafas y la “V” no tiene precio-, y al mismo tiempo bebiendo con descaro de los Kinks, los Small Faces y compañía en piezas deliciosas como Black Treacle, The Hellcat Spangled Shalalala o Reckless Serenade, y además sin perder de vista su sonido original en Brick By Brick. Alex Turner es el último miembro de la cool britania, patrimonio musical, bien de interés rockero, hombre del año.
¡Pero esperad, perras! ¡Hay más! Antes no puedo despedirme sin dar un último galardón, el del Mejor/peor videoclip del año y, en un doble combo mortal, el Premio especial a la total ausencia de sentido del ridículo para Limp Bizkit por Gold Cobra. El ignominioso retorno de Limp Bizkit, dioses del chándal metal venéreo, los tipos que pusieron de moda el herpes y las ladillas hace ya más una década, los cuales han vuelto este año, y lo han hecho con nocturnidad, premeditación y alevosía gracias a un disco fabulosamente deleznable, con Fred Durst, ese gran poeta, en estado de gracia, y para celebrarlo han vuelto con el videoclip definitivo: putas, coches, violencia verbal y ellos haciendo el simio en la azotea de un rascacielos con Los Angeles a sus pies. Gold Cobra es un tratado de lo que falta en esta sociedad políticamente correcta, con preservativos e igualdad de género. ¡¿Pero qué cojones pasa?! ¡¿Dónde estamos, en el jodido Canadá?! Fred me llamó y me pidió letras para su disco, y no pude negarme. Sí, cuando dice eso de “Wakin’ up, aggravated, stupid Shit, man I hate it Bitches lyin’, bitches cryin’, suicidal, get in line” mi pene está detrás. De las letras. No de Fred. Esta ubre cumbre del audiovisual empieza con Fred Durst y el tío que mete riffs en un Lamborghini color amarillo suave con el logo de Limp Bizkit flotando en el aire fruto de unos acojonantes efectos especiales para meter un riffaco y un hostión de batería y, cegados por el estilismo futurista -¿Por qué la gente ya no lleva camisetas de basket y los pantalones con la culera por las rodillas? ¿Qué somos, franceses… franceses blancos… belgas?-, mostrarnos a unas bailarinas -¿A que no se nota mi sarcasmo?- y ya que estamos a una hembra haciendo botar sus pechos. Naturales. Fred siempre ha sido un soñador. Y un romántico. El mundo echaba de menos sus “Shut the fuck up!” y “Motherfucka!” que han hecho más por Shakespeare que todas las academias de inglés y las facultades de Filología Inglesa juntas. Esto sale en 2001 y lo peta bestialmente, y de paso peta a los Linkin Park. Sí, Foo Fighters y los Black Keys hacen videoclips graciosos, pero ahora que Reckless Love nos dan maquillaje y rubias y Arctic Monkeys nos flipan con Evil Twin -Inciso: ¿Que por qué no les doy entonces el premio a los Arctic Monkeys? ¡Fácil! Porque Evil Twin rockeará igual dentro de diez años, y de los Black Stone Cherry de la vida no se acordará nadie-, hay que reivindicar a los clásicos en el arte del audiovisual putero -Inciso 2: Las nueve primeras veces que veáis el video, ved tetas. Pero la décima vez, mirad la cara de Fred Durst en las escenas de tetas-. Dicho esto, “Oh, Uh, That’s right, yeah! Shut the fuck up! That’s right!“. Nos vemos en 2012, bitches… ¡Que rulen los Quaaludes!





Una información que puede ser de interés para las acompañantes de Vince: http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/sanidad-recomienda-mujeres-implantes-mamarios-pip-acudan-medico/csrcsrpor/20111223csrcsrsoc_7/Tes
Lo siento por ellas.
Como fistro que siente horror ante la cirugía estética sólo les puedo decir que estaban más guapas como eran.
Aitor, tienes que registrar los derechos de la marca Vince Neil. Es el mejor personaje de todos los tiempos, y punto.
¡Vince, deja a Casandra, te mereces algo mejor!
Los galardones son geniales como siempre. No he escuchado el de The Decemberists pero las risas que me ha proporcionado hacen que quiera darles una oportunidad. Además por lo que dices seguro que me gustan. Me quedo con Foo Fighters, Arctic Monkeys y Beady Eye por lo reivindicativas y en el ojo que son y en lo personal con John Hiatt. No esperaba que fueses a hablar de este señor y me ha agradado mucho. No me imagino a John Hiatt, Kasabian y Whitesnake juntos en ningún otro blog.
El mejor/peor videoclip del año lo es y a pulso.
Genial, cada año son más divertidos y disparatados los Megamelomanos Awards.
Lo sé, la relación con Casandra es demasiado turbulenta…
… esperemos que el 2012 nos depare movimientos en el Vince-O-Rama.
Me giga-alegra que te lo hayas pasado bien.
La variedad es por dos cosas:
-Porque escucho de todo.
-Porque las listas generalmente son terriblemente monotemáticas, y eso no es bueno nunca.
“¡Coño, un negro! ¡Es la primera vez que veo uno! ¿Vosotros también tenéis rubias?” jajajajaja
Un placer asisitir a los Megamelómanos Awards un año más aunque para que todo no sea peloteo he de decir que los canapés estaban un poco rancios y que varias de las invitadas…no tenían silicona en los pechos!!!!!!!!!!
El Slow Turning es mi preferido de Hiatt, más títulos(si te fías de mi criterio):Bring the Family(otra pom de los 80), Stolen Moments, Perfectly Good Guitar, Walk On y de los últimos años yo le tengo un cariño especial al Master of Disaster del 2005.
Saludos.
Haz caso Aitor, y si me permitís la interrupción, “The Open Road”, del pasado año y casi tan bueno como “Dirty Jeans and Mudslide Hymns”.
Ando escuchando el de The Decemberists y “Calamity Song” me parece cada vez más buena. Te debo una, menudo descubrimiento, qué delicia de disco.
Agente, Los canapés, si supieses el precio, la procedencia y los ingredientes, estaban excelentes, diantre.
Gracias chicos por las recomendaciones, tengo ya casi todos preparados.
Ahora mismo no lo voy a leer que voy a echarme la siesta, pero así echando un vistazo por encima estoy a punto de perderte el respeto. xDDD
La ausencia de Noel… la explicaré cuando publique el post del ‘Be Here Now’. Que iba a hacerlo ya, pero… mañana te vas a sentir recompensado con creces, te lo prometo.
boy! is a great list, perfect, except for a couple of them! But forget the Motley Crue!!!
Merry Christmas
Vince Neil
Thanks, Sir Tsi!
“Muchos no se tomaron en serio mi último trabajo en solitario, Tattoos & Tequila, con la friolera de dos temas originales no escritos por mí, pero, suck on that, ya ha sido multiplatino en Albania y en varios países de Asia Central”
Eso es mentira (lo de los discos de platino), pero lo peor es que el resto del Vince-O-Rama es cierto jajajajajajajajaja
“la vi con Heather Lockhart, a la que confundí con Bret Michaels… en el jarl digo hall del hotel…”
Co… ño se puede ser más cachondo. Me esperaba alguno tipo Rival Sons pero bien pensado… nada que objetar. Lo de Limp Bizkit es infame por tu parte. “El ignominioso retorno de Limp Bizkit, dioses del chándal metal venéreo, los tipos que pusieron de moda el herpes y las ladillas”.
Cada año la gala es más surrealista/mejor.
Por cierto, los moñas folk que dices son estos no?
“Essssstá muy guay”
xD
Serás mamón, que esto está en mi Feisbuk y lo pueden ver y…
… boajoajoajoa, da igual, es lo que pienso. ¡Y no me han preguntado nunca! No he tenido la oportunidad de decir lo random que me parece todo esto.
Me alegra que te lo hayas pasado bien en la gala. La idea era reírse. El rock es divertido y nos hace felices, así que seamos divertidos y felices, bitches.
Qué bueno! jijijiji, me ha encantado la entrada. Y sería genial que Vince tuviera conocimiento de ella, en caso de que tuviera sentido del humor y eso.
Besitos, felices fiestas, muaks!
Pues mira, Vince yo creo que se lo pasaría bien, porque lo hago con todo el cariño. Me parece uno de los tíos más transparentes y entrañables del rock, y la vida le ha dado muchos palos, así que brindemos por él sister.
Kisses!
Muy variadita la lista. Eso esta bien, que se conozcan mas grupos de los previsibles dentro del rock y similares. Eso si, las categorias te han quedado genial, una forma de dar un poco de aire fresco a estas listas, que no es que tenga nada contra ellas, pero si se las trabaja como tu, pues como que seria mas amenas. Gran trabajo el de Vince!!!!!
Saludos!!!!
P.D.: ¿Led Purple? ¿Deep Zeppelin?………….ok, ok, llevas razon………….
Thanks bro. Es que lo normal -Que me parece lo más lógico- es hacer una lista con el estilo que más guste a cada uno, y así salen listas que son casi todo hard rock, casi todo heavy metal, casi todo pop, casi todo… etc. Vince y yo hemos intentado abarcarlo todo, como el propio cinturón de Vince.
Soy tu fan! Pero eso ya lo sabes xD
Cómo me hiciste reír!! Jajajajaja!
(Muy exquisita la selección de ganadores)
Yeah!
Tengo una carpeta entera con fotos de Vince, así que prepárate para el año que viene.
Pensé en meter alguno más como Alice Cooper, The Answer, Chris Isaak… Adele… Sí, Adele… pero la gala tenía que terminar antes de que cerrasen los afters, no teníamos tiempo.
Una epica gala con el Sr Neil. Lastima ese incidente con las sugerentes meseras. Aunque en palabras de Vince “No era su escote, era ese delicioso y sabroso Turron” http://www.youtube.com/watch?v=a49VlUEV0Z0.
David estaba muy emocionado por su premio, lastima que el Botox le ha quitado las lagrimas. Ahora volvere para mi especial de Fin de año en las Aerolineas Vince Neil (Ya le prometi Pan Dulce mojado con Sidra que le deje en el arbolito) y lo llevamos a David, que anda refugiado de su mujer porque se estuvo cachondeando con las chicas de mi blog.
Epicos 12 discos. Escuche 8 de ellos y te tenfo noticias. Dicen que Whitesnake va a volver a grabar en 2012 y que Glenn va a sacar disco solista y con BCC en 2012 y va a hacer gira mundial. Eso si que hay que verlo.
Volveremos el año que viene, si Vince sigue estando por aqui, si no Ronnie Wood esta esperando su oportunidad.
Saludos y te esperamos alla con nuestra lujuriosa fiesta (Lo invite a Vince pero dijo que ne se piensa mover hasta terminar con el ultimo Frigobar del hotel, Pero creo que un Ron De Jeremy puede cambiar a cualquiera xDD)
Ay, Vince, qué nos vas a contar, nosotros te entendemos:
Esperemos que el año que viene Van Halen saquen disco y David Lee Roth nos haga una visita. Como co-presentador, lo de Vince es vitalicio. 2012 pinta mucho mejor que 2011.
De la lista, los únicos que me he bajado a lo largo del año han sido dos, y ninguno lo he llegado a escuchar entero; y sin embargo sé mogollón de cosas de ellos. Bueno, relativamente. Cuando he visto el de Black Country Comunion he pensado algo en plan ‘¿pero éste no había caído en la lista de hace un año?’ xD
Sobre el disco de Zach Williams: ¿se puede ser menos original musicalmente hablando? ¿Qué quieres que te diga?, no veo grandes diferencias entre imitadores de los Crowes e imitadores de Fleet Foxes.
Efectiviwonder, lo de los pequeños cuervos es repetitivo, pero si ves las listas que hay por ahí te darás cuenta de que no es repetitivo. Es rock sureño. Que es como las lentejas, o las tomas o las dejas.
PD: Vamos, que tienes razón, pero meto un video monguer para paliar mi ausencia de respuestas.
Radio Espantoso. Nunca sintonizaba ese canal xD
¿De los 12 discos hay alguno que me recomiendes especialmente -quitando el de Kasabian y el de Beady Eye-?
Genial lista y entrada. Los tres primeros, perfectos. Y el de Hiatt, y el de Beady Eye y el de los Arctic y el de los Jayhawks y el de los Led Purple. Los otros no los conozco.
Pedazo de lista.
Abrazo.
Tenemos los mismos favoritos, no digo náh más.
Abrazos a vosotros. Mañana venid en familia. Que hay especial.
Vaya perlas que te traes. Black Keys, ya lo dije el primer día que lo escuché entero, mi primera impresión fue de ‘joder, esta es la mejor banda de rock que tenemos actualmente (de las nuevas, luego tenemos a los de siempre que no hay quien les tosa)’ Decemberists, geniales, por cierto, yo si que llevaba camisas a cuadros cuando las barbas aun eran mostachos pubertiles en la cara de los folk-pijos, hice hace un tiempo una especie de parodia sardónica sobre las barbas, pero el personal no me pilló, era demasiado fino el hilo. Pero hay que saber diferenciar, es una elección, un gusto, lo bueno es no limitarse a ser solo un barbas, es como cuando toquiski era grunge, aquello era una risa. Das en el clavo, ante tanta mediocridad es de lo mejorcito, aunque hay casos que claman al cielo. Por cierto si ves mi armario la pasarela cibeles podría dedicar un desfile a las camisas a cuadros ja ja ja!!!. Hiatt y MockingBird Time son canela fina, aun no entiendo como hay gente que niega este disco tan rotundamente, es demencial, Beady Eye reconozco que me produce cosquillas en el estomago, me gusta aunque no lo he escuchado demasiado, tienen temas redondos. Y de Artic Monkeys me atrae el último, pero no les he prestado atención, a veces el hype es muy desagradecido, del nuevo hard rock debería hacer un cursillo o algo parecido para engancharme a la materia, ando perdido.
Magnífica gala, Vince Neil debería haber ocupado el puesto de Jose Luis Moreno en el Sabado Noche, estaríamos hablando de un hito televisivo de haber sido así.
Fantástico repaso. felices fiestas
Ay, lo de las leñadoras es que me trauma, Chals. Encima yo tengo dos y cuando las llevaba una amiga me echaba la bronca por cutre. Cuando a una de ellas, que era como dos tallas más grande de lo normal, se le cayeron varios botones, tuve que rendirme. Ahora me dejas mosca con ese comentario que hiciste, no caigo. Shit, se me escapó. Es que entiéndeme, ahora están de moda y se ha llenado todo de folk pijo moñas, y no es justo, algo falla. No me lo creo. Es como lo que dices de los grunges en los 90′, que eso era un descojono; he visto en documentales desfiles de pasarelas de Nueva York en aquellos años con las modelos con el look nirvanero con trapos de chorrocientos dólares y no es serio, no es serio.
Arctic Monkeys, como decía Alex Turner de chaval… “Don’t believe the hype!”, pero, os lo juro, es lo mejor que le ha pasado a Inglaterra en los 2000′.
Sobre Beady Eye… hasta las B-Sides son una delicia:
Me faltan algunos por escuchar….. cuestión de ponerme pero con tanta reediciones con tanto “leñe, voy a escuchar a los Sabbath de finales de los 80 que los tengo poco escuchados… al final me fijo poco en las novedades…, si he oído hasta la saciedad los más previsibles… el de Black Country Comunion que espero que tenga continuación porque es un grupo que me gusta y mucho y en estos tiempos es bueno que haya grupos así, con tanto espíritu setentero, el de los Foo que no me dice demasiado, el de Whitesnake que, siguiendo con el fanatismo, tengo en varias ediciones y, si, es más de lo mismo, pero, maldita sea, que me gustan los discos del señor Coverdale, y el de Beady Eye que para mi supuso una sorpresa ya que no esperaba nada del disco y lo cierto es que me encanta, mucho más que el de Noel al que tengo que darle varias escuchas pero que no consigo que me entre….
Vince es dios, es un género en si mismo (musical, “humano”…) hay tantas y tantas fotos cachondas suyas por internet, aparte su aerolínea, sus recomendaciones… todo su universo es tan Spinal Tap que el día que falte vamos a echarle mucho de menos; justo este mes saca el Popu una entrevista con Nikki y con Mick hablando del lanzamiento del disco nuevo para 2013, hablando de proyectos… y nuestro Vince anuncia que igual se marcha del grupo.. y que el pop/rock español no tenga personajes así…
Por cierto, la carrera en solitario de Vince tiene momentos potables y a mi me gusta, el disco de las versiones es un clásico en mi coche cuando entro a trabajar a las cinco de la mañana y cuando me da la vena deportista y salgo a correr… es más, me dicen que es de Crüe y por el sonido me lo creo.
Muy buen post, me gustó más el de otros años pero supongo que fue porque tenía más escuchado los discos que comentabas.
Feliz Navidad.
Ouch. Bueno, 2009 y 2010 fueron años mejores en lo musical, al menos para mi gusto.
Con lo de Vince me dejas a cuadros. Justo esta mañana he estado ojeando la entrevista de Popular 1 a Mick y Nikki mientras desayunaba, mañana me la leo entera. Supongo que lo habrá dicho en plan… no lo sé, es Vince Neil, es, como dices, un género en sí mismo. Su ‘Tattoos & Tequila’, empezando por la portada, mola, pero… el problema con Vince es que su cachondismo es tal que es que no sé ni yo cuándo me lo tomo en serio y cuando no. Le adoro. Y hacer spinning con Mötley Crüe es demasié.
Enorme y detallada lista la tuya, ya sabes que coincidimos en muchas cosas, Black Keys, Foo Fighters, Decemberists, Arctic Monkeys, y me troncho con tus comentarios. Pero dónde está Noel? Aitor, Beady Eye si y Noel no? Ahí sabes que no coincidimos…
Un abrazo y felices fiestas Don Aitor.
Lo sé, lo sé, pero yo me quedo con Beady Eye sin dudarlo.
Noel… yo esperaba algo así:
… y no, no me llena tío, qué quieres que le haga, el que más querría que fuese mi disco favorito del año soy yo, pero no puedorl.
Huy, los Megamelómanos Awards necesitan un buen rato. Me congratula la variedad, baby. Como sigas así, un año de estos Vince le entrega un premio a Costello y ya es cuando me parto del todo. Sólo pasaba para desearte a ti y al resto de compis unas fiestas rocanroleras. Mañana vuelvo, que tengo todos los fuegos encendidos y no es plan de cagarla precisamente esta noche.
Besos y abrazos!
Pues, baby, agárrate, que me he estado bajando cosas de tu Elvis.
Por no hablar de Jarvis.
Morreos, Lu, morreos.
Tus awards son como el puto almendro, que vuelve a casa por navidad. Primero, esa foto de la señora rubia, Vince y Ron Jeremy: ¿puede haber más maldad en una sola foto?
Me encanta que escribas lo que escribes de Black Country, que todavía me vuela la cabeza, de los Jayhawks y del temazo de Mr. Hiatt que es Hold on for your love. No falla, yo creo que Coverdale saca discos para que luego tu escribas sobre ellos. Forevermore me ha gustado, aunque no estaría en ningún top 10 mío. Lo mejor de tus awards, la entrada de Vince al recinto, todo un subidón, la Whiteanaconda, las ladillas de Limp Bizkit y que sean unos premios tan amorfos e impredecibles.
¡Salud my friend!
Esa foto la colgó el compadre Lorbada en su blog hace tiempo.
Y luego busqué y había más, pero creo que no hay nada metafísicamente equivalente a Vince, Ron y la Random Rubia, es insuperable, es conceptualmente imposible y al mismo tiempo una foto que tenía que sexistir.
A mí lo que me encanta es que te lo hayas pasado bien, que era la idea.
The Jayhawks…..ains…..The Decemberists……ains……los Arctic…..ains……Beady Eye….ains……
En lo que conozco la lista es perfectísima del todo todísimo, y en lo que no pues ya tengo trabajo para ponerme al día antes de que acabe el año y vengan nuevas joyas. El nuevo de los Black Keys no lo había escuchado bien hasta hace cinco días que me dijo precisamente Joserra que me lo pusiera que era demasié, y lo es, vaya con El Camino.
No hace falta que digamos nada ni tu, ni yo ni nadie. Porque Vince ya lo ha dejado todo claro, lo que ha brillado este año, lo que es altamente una putada de puto fucking amazing que es y lo injusta que es la justicia en Las Vegas.
La palabra de Vince va a misa, bueno, a misa por decir algo para que me entendáis porque a misa le tendrán denegada la entrada.
Al meollo, un día de nochebuena que casi me meo encima riéndome. Fantástico, magnífico….estas hecho un artista.
No me digas esas cosas que me sonrojo y se me sube el ponche que ha preparado la madre de Casandra, Crystal.
Como le he dicho a His Paconess, tus discos de 2011 son mis discos de 2011.
Diga lo que diga el Estado de Nevada.
El lo puto mejor , godlike genius, la polla, yo de mayor quiero ser una mezcla de Fuckin´Perry, Vince y Paul Weller! Ay que risas he hecho, me alegras los días y las noches Aitor y esos huevos con chistorra se resisten pero llegarán de una fuckin´ fried pan…de una jodida ves bitches!
Lo de los moñas folk pastoreo suscribo tope..jajaja…son ridículos, el Fary tenía muchas más conexiones con The Band que ellos…porque el Fary era auténtico. Bueno baby que Mockingbird Time from Bilbao to Reno!
P.D: Bring the Family y Slow turning “no aburren”: do you remember Desire? ya estás pidiéndolos a los reyes. POM de las mayúsculas.
Esos huevos con chistorra llegarán, pero me da que de gorra, que un cejas que tú y yo nos sabemos consiguió el #1 en UK. Deja que me apunte el tanto, que para una vez que hago una apuesta, jarl…
PD: Los reyes vienen con esa caja de The Smiths… you know…
Jojojo, HENORME! Como dirían en Forocoches.
Jracias hamijo.
Y ya estás volviendo al Appetite, bandido.
Gran seleccion!!
Ese Vince todo un anfitrion! Pero faltaron mas tetas con silicona
Es que esas estaban en el reservado del casino…
Mmm con Black Keys me pasaba algo parecido, he escuchado esto y aquello pero no me han enganchado. Tendré que escuchar ése a ver si me despierta el dulce cú.
Me pregunto si a tito Vince le gustarán los Arctic… yo me gustaría escucharles, ¡pero se me ha pasado la edad! En fin, Aitor, watch your back, ¡ya sabes que el sector viejuno te vigila!
Ser viejuno es un state of mind, Crononauta, la edad es lo de menos.
Y más en el hiperespacio.
El de Kasabian es regularcillo… se refocilan en su estilo sin aportar ni una media sorpresa en cada nuevo disco… y no son ACDC así que… el resto, alguno aún no lo escuché pero me parece una buena lista en un año no muy fructífero.
Me habría gustado escuchar mejor los discos de Ry Cooder, Lucinda Williams o Charles Bradley, pero es lo que hay.
De Kasabian me parece mejor el anterior, pero entonces (2009) sólo conocía los singles. A mí no me parecen tan repetitivos, la verdad, me gusta lo que hacen.
Una lista muy interesante. De los que he oído destacaría principalmente el de Decemberists. También el de Jayhawks o el de Beady Eyes.
Bueno Aitor, he aprovechado un paréntesis para meterme en wordpress y desearte lo mejor para el 2012. Un abrazo, crack.
Igualmente, Johnny, feliz 2012… y que en los Awards de 2012 tengamos una hornada de discos más potente.